¿QUIERES RENTAR O COMPRAR CASA? CONSIDERA ESTOS FACTORES

 In Finanzas personales

Ni rentar es tirar el dinero a la basura, ni comprar es engancharse a deudas interminables.

Tanto rentar como comprar una vivienda implica un proceso en el que se deben equilibrar diferentes aspectos personales: gustos, objetivos, alcances económicos, planeación familiar y de trabajo, etcétera.

En México hay una cultura muy tradicionalista que ha satanizado la renta de casa y ha puesto la compra en un pedestal, pero pocos de estos radicales ofrecen un consejo completo. ¿Qué debemos considerar antes de tomar una decisión tan importante?

Momento económico

Seamos prácticos: comprar una casa conlleva una fuerte inversión que no todos tienen a la mano. En muchas ocasiones, también se convierte en una deuda que se consideró asequible de pagarse, y no es tan sencillo.

Lo primero que una persona o familia deben considerar antes de adquirir una propiedad es el presupuesto diponible. Es muy fácil obtener un estimado de cuánto cuesta la casa o departamento en la zona que te interesa a través de Hausy.mx.

A raíz de ello, considera el dinero del enganche, del proceso legal y añadidos como la mudanza y otros. Aproximadamente entre el 25 y 30 por ciento del costo total debe ser tu presupuesto inicial disponible para pensar en la compra.

Evita comprar una propiedad que está fuera de tu alcance pensando que la adquisición de deudas te mantendrá a flote. En este caso, no estarás comprando una propiedad, sino una deuda que te mantendrá en estrés constante, y pasará mucho tiempo para que puedas disfrutar tu vivienda.

La renta, en cambio, no exige una cantidad tan alta de forma inmediata. La renta tampoco es estricta en temas de buró de crédito, por lo que en lo único que debes pensar es en el costo de la mensualidad y multiplicarlo por tres: esa bastará para cubrir depósito, los gastos adicionales de mudanza, así como los trámites que se requieran.

Momento personal

Lograr hacerse de un patrimonio no es cualquier cosa en la línea de vida de una persona. Aporta una seguridad familiar que se refleja siginficativamente en la calidad de vida de todos los integrantes. Comprar una vivienda es una inversión ideal para cualquier familia.

En cambio, aquellos que aún no se han establecido en una vida familiar, que atravesaron algún divorcio recientemente o se encuentran en un proceso de transición con los objetivos todavía por definirse, deben pensar mejor en una renta.

La compra favorece en los momentos estables, mientras que la renta es mejor decisión cuando hablamos de contextos en donde estamos en búsqueda de un mayor equilibrio personal.

Visión de futuro

Con México de lleno en el mundo globalizado, ahora es más común saber no sólo de diferentes dinámicas de trabajo (desde el home office hasta el trabajo 100% a distancia o por proyecto), sino de puestos en corporativos en los que los ejecutivos cambian cada dos o tres años de ciudad.

Si la visión de futuro es establecerse en un lugar por al menos cinco años, mantener hábitos de vida y ligarse a una zona cercana, entonces la compra puede ser una buena opción.

Otro aspecto a tener en cuenta es lo que quieres hacer con tu dinero a largo plazo: recordemos que la compra de una casa no es sólo para habitarla, sino para formar patrimonio, ganar en plusvalía y, en algún momento, obtener más por lo que invertiste o para heredarla a tus hijos cuando sea el momento.

En cambio, si lo tuyo es ir de una zona de la ciudad a otra –o incluso a una nueva ciudad–, si no estás interesado en echar raíces en un barrio y no hay mucho que te ligue a una casa –hijos, escuelas, trabajo fijo, familia cercana–, la renta puede funcionar como una buena herramienta para acompañar ese estilo de vida.

Lo único cierto es que no hay una regla fija para rentar o comprar, pero sí existen determinados factores que pueden inclinar la decisión.

Si has evaluado y tu decisión va más por la compra, puedes empezar hoy mismo a cotizar la casa de tus sueños en Hausy.mx.

 

Recommended Posts