PROPÓSITO DE AÑO NUEVO: COMPRAR CASA

 In Finanzas personales

Con el año en ciernes, llegamos a uno de los momentos de mayor ilusión para los entusiastas de los nuevos ciclos: renovar y enfocarse en los propósitos de año nuevo.

Esos deseos que algunos cumplen cabalmente mientras otros se limitan a desempolvar y repetir cada 31 de diciembre presentan justo esas dos caras: la del aliciente por lo que trae el año nuevo y la frustración constante por no alcanzar esos propósitos.

Para no caer en el segundo grupo, es recomendable que los propósitos no sean objetivos inalcanzables del tipo “nunca he hecho ejercicio, pero este año voy a correr un maratón”, “tengo deudas que rebasan mi ingreso de tres meses, pero este año voy a cambiar el auto”, “nunca he manejado bien mis finanzas, pero en 2020 me compro una casa”.

Tal vez lo mejor sería pensar de forma más realista: “cuidar la salud y empezar por visitar a un nutriólogo”, “liquidar las deudas y revisar si hay posibilidades de empezar a juntar el enganche de un carro nuevo”, “quizá no compraré la casa este año, pero empezaré a ahorrar para ello”.

Para comprar una casa, por ejemplo, no basta con los buenos deseos. Hay una serie de pasos que se deben seguir, imponer disciplina financiera y mantener la vista bien puesta en el objetivo para no perder la brújula ni terminar por tirar la toalla.

En esta entrada enlistamos algunas de las mejores prácticas para lograr ese objetivo: recuerda que no es una inversión menor y se trata de una de las transacciones más importantes que realizarás en esta parte de tu vida, por lo que alcanzarlo no será fácil.

NO TE EXIJAS MÁS DE LO POSIBLE

Regresamos al inicio. Eres consciente de que quieres, necesitas o estás interesado en adquirir una casa. Considera un objetivo alcanzable, no uno que te pueda frustrar: ahorrar para el enganche de la casa y los gastos adicionales (aproximadamente un 15-20% del valor, en lugar de pensar en juntar todo el dinero necesario).

Esto te permitirá mantener a la mano tu propósito y no renunciar mucho antes de tiempo por frustración o desesperación.

REALIZA EL PRESUPUESTO COMPLETO

Para saber cuánto cuesta la casa de tus sueños puedes empezar tu registro y cotizar en Hausy.mx, no te toma más de 15 minutos y te develará la suma real de esta inversión. Elige a consciencia de acuerdo a la ubicación, tus intereses y necesidades. Comprar una casa también significa aspirar a una calidad de vida para mejorar.

Por medio de esta plataforma también puedes revisar las oportunidades de créditos hipotecarios. Igualmente, puedes acudir a bancos o instituciones hipotecarias para saber a qué crédito podrías acceder y cuál sería el enganche que necesitas juntar.

También puedes utilizar el Simulador de Crédito Hipotecario de la Condusef.

DISCIPLINA FINANCIERA TODO EL AÑO

Ahora que ya sabes cuánto necesitas y tienes bien fijo el objetivo, el siguiente paso es el menos divertido, pues es hora de imponer disciplina financiera.

Empieza por hacer una lista de tus gastos mensuales, los indispensables y los que no. Evita fugas de dinero y cumple estrictamente con el ahorro: al menos el 20% de tus ingresos debe destinarse a ese fondo.

ELIMINA DEUDAS PENDIENTES       

Ahorrar para una casa te puede ayudar con otro objetivo común: deshacerte de las deudas que has estado arrastrando durante mucho tiempo.

Es muy complicado empezar un fondo para una inversión fuerte si tienes un gasto constante de pago de deudas y sus intereses. Lo más recomendable es que te deshagas de ellas, pues podrías terminar por ahorcarte en el intento de separar un porcentaje de tus ingresos para tu casa, pero al mismo tiempo vivir con la presión de las deudas o incluso dejar de pagarlas y acumular sumas que se volverán un obstáculo mayor con el tiempo.

¿NO LLEGAS? CORRIGE EN EL CAMINO

Si con todo lo anterior la proyección se vuelve muy compleja para llegar al resultado, busca los medios para lograr el objetivo, no lo disminuyas ni lo des por perdido.

Puedes agregar horas extras a tus días de trabajo, empezar algún proyecto personal que sepas que te va a dejar dinero extra, o de plano buscar un segundo empleo.

La disciplina y el grado de autoexigencia es lo que definirá tu éxito para conseguir dicho propósito.

 

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