AMENIDADES: ABRIENDO LA PUERTA A UNA NUEVA PLUSVALÍA

 In Compra Inmobiliaria

 

Al buscar y adquirir una nueva casa, el comprador debe pensar no sólo en las habitaciones, cocina, sala y el espacio estrictamente delimitado por las paredes de su casa o departamento, sino también en lo que complementa la habitabilidad de esa propiedad.

Nos referimos a que el comprador también adquiere un contexto.

El barrio, los vecinos, las facilidades para llevar a sus hijos a la escuela, las vías de acceso, el transporte público y varios aspectos más corresponden a esa otra parte de la compra que muchas personas omiten o le restan importancia.

Quienes tratan cada vez más de impulsar esta parte de la habitabilidad son los desarrolladores inmobiliarios que siguen las tendencias de la vida contemporánea y se adaptan a ellas.

De ahí que las unidades de departamentos o fraccionamientos de casas más modernos busquen incluir cada vez más facilidades para el comprador, a sabiendas que es un complemento importante para el estilo de vida de sus prospectos.

Mientras que hace unos 15 o 20 años a lo más que se podía aspirar en un conjunto habitacional era a un jardín común, seguridad privada durante 24 horas, quizá un salón de fiestas y en limitadas ocasiones (debido al espacio) a una cancha de basquetbol o tenis, hoy eso se ha transformado en ideas más originales que corresponden a un lifestyle ya sea real o demasiado aspiracional.

La función de estos nuevos amenities es diversa: pueden compensar la tendencia a reducir los espacios habitacionales (departamentos de menos de 70 m2 en desarrollos que permiten tener todo a la mano); pueden determinar el nivel de desarrollo inmobiliario (gracias a la gran cantidad de amenidades, el segmento del comprador incrementa), y propician una mayor plusvalía en beneficio del usuario (el contexto cobra mayor relevancia a la hora de valuar la propiedad), por mencionar algunos.

Al internarnos en algunas amenidades que surgen en el mercado inmobiliario, nos encontramos con ejemplos que realmente pueden llamar la atención de un comprador, y algunos otros que, por sí solos, hablan de la exclusividad de la propiedad:

  • Seguridad privada.
  • Salones de fiestas.
  • Canchas deportivas.
  • Cuarto de servicio.
  • Gimnasios totalmente equipados.
  • Área de alberca (techada o al aire libre).
  • Jardín para mascotas.
  • Terrazas comunes.
  • Ludoteca (espacios de juego, lectura y aprendizaje para niños).
  • Servicio de guardería.
  • Servicio de lavandería.
  • Atención a reparaciones del hogar 24 horas.
  • Oficina móvil o espacios de coworking para aquellos que hacen home office.
  • Centro de negocios.
  • Estudio de yoga, pilates, crossfit, entre otros.
  • Cavas para aficionados al vino.

 

Esta lista corresponde únicamente a las amenidades que forman parte de desarrollos estrictamente habitacionales, sin embargo, con la llegada de los usos mixtos ahora se podría sumar la relevancia de ser parte de un complejo que integra plazas comerciales, hoteles, corporativos, entre otros.

Al comprar un departamento o casa dentro de algún complejo ‘premium’ que incluya una o varias de estas amenidades, es importante ser consciente de cuáles realmente serán de utilidad, cuál es el costo adicional que estarás pagando por ellos y qué tipo de cuota de mantenimiento te exige en lo posterior.

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