SITIOS CURATIVOS: LA IMPORTANCIA DE LAS ÁREAS VERDES EN CASA

 In Compra Inmobiliaria

 

Respirar aire fresco en un entorno natural es una necesidad intrínseca de los seres humanos. Es en este contexto en donde se disfrutan momentos de descanso, de esparcimiento y hacia donde se huye, casi de forma instintiva, para disfrutar de un periodo vacacional.

No es extraño, entonces, querer incluir un poco de esta vivencia en casa. Los jardines son parte de ello y se han posicionado como uno de los elementos más atractivos de viviendas y desarrollos habitacionales –en forma de áreas comunes–.

A nivel de una memoria colectiva, los jardines han tenido una importancia relevante para las civilizaciones que marcaron el curso de nuestra historia, desde los griegos y los romanos hasta la construcción religiosa y simbólica del Jardín del Edén.

En la actualidad, vivir cerca de un jardín o integrarlo en la propia casa tiene un sentido más terrenal: la intención de acercar un fragmento de la naturaleza a la vida diaria.

Mientras esto se cumple, otros factores se ven beneficiados gracias a las áreas verdes que circundan la propiedad: la vegetación se encarga de proveer aire más limpio, disminuye el estrés de los habitantes gracias a la verde panorámica y ofrece un lugar de disfrute para chicos y grandes.

Sin querer ofrecer propiedades curativas mágicas, un estudio  publicado por la revista International Journal of Hygiene and Environmental Health, en 2018, destacaba que vivir a menos de 300 metros de un jardín representaba una disminución de 35% en el riesgo de padecer cáncer de mama (la enfermedad que más vidas de mujeres cobra en buena parte del mundo).

 

Los jardines también aportan una barrera térmica, que contribuye a una vivienda con mejor clima. Lo mismo sucede con el sonido, pues la vegetación absorbe, de forma natural, los ruidos molestos del exterior.

En términos materiales, un jardín también optimiza la vivienda en su conjunto. Las áreas verdes tienen el potencial de incrementar de un 7 a un 15 por ciento la plusvalía de una casa.

Por tanto, el dinero que se destina al acondicionamiento, mejora y mantenimiento de un área de este tipo es una inversión que fortalece el valor de la propiedad.

En ciudades como la CDMX es mucho más evidente que una propiedad con jardín conlleve un costo de compra mucho más alto que su equivalente sin jardín. Esto se debe a que las áreas verdes en las metrópolis son cada vez más escasas, superadas por la urbanización voraz.

La tendencia habla de que los jardines, en algunos años, no sólo serán vistos como un elemento de plusvalía, sino que se convertirán en un factor de gran lujo.

Por ello, en varias megalópolis del primer mundo se ha apostado no sólo por los jardines convencionales, sino por adaptar sistemas como el roof garden y jardines verticales. Sin embargo, no siempre se trata de buenas alternativas.

Algunos jardines mal planeados o cuyo diseño rebasa su función, representan un gasto y cuidados que muchas veces resulta insostenible para los dueños de las propiedades (un claro ejemplo es el abandono en el que se encuentran la mayor parte de los jardines verticales externos en la Ciudad de México).

Si tu intención es acondicionar tu jardín, mejorar el que ya tienes o estás decidido a adquirir una vivienda que incluye áreas verdes, considera lo siguiente:

  • Asesórate con un especialista en el tema: un jardín, para ser funcional y estético, requiere de un conocimiento sobre plantas y sus procesos que no cualquiera posee.
  • Considera que el jardín puede representar hasta un 15% sobre la plusvalía del lugar, no mucho más.
  • El jardín sustentable, que requiere de poca agua, y posee una selección correcta de vegetación, es el que mejor impacta en el tema de plusvalía y el que más le conviene a tu cartera.
  • Si consideras hacer reuniones en tu jardín o tienes hijos pequeños que lo utilizan como área de juego realiza un mantenimiento constante para evitar que se deteriore y pierda su función y estética.

 

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