LA NUEVA REALIDAD IMPULSA EL HOME OFFICE. ¿ESTÁS LISTO?

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Aunque suene exagerado, la expansión del teletrabajo provocada por la pandemia promete impactar las preferencias en las búsquedas de vivienda: contar con un espacio para trabajar desde casa será un nuevo must para muchos compradores potenciales.

Una encuesta realizada por Coldwell Banker, entre asesores inmobiliarios, anticipa que 41% de los compradores de vivienda en el futuro cercano buscará una casa que integre un espacio para llevar a cabo su Home Office.

Una recámara adicional es funcional para este propósito en la mayoría de los casos, aunque no es lo ideal: las dimensiones, el clóset preinstalado y el uso mixto de esa habitación (como bodega, como espacio compartido con aparatos de ejercicio o cuarto de juego) suelen boicotear su potencial como área de trabajo.

Aquí ofrecemos un breve recuento de lo que sí debe incluir un lugar para home office en casa y lo que debe quedar fuera de él.

EXCLUSIVIDAD DE TRABAJO:

Tu espacio de home office, por pequeño o amplio que sea, no debe compartir su función con otras áreas de la casa. Combinarlo con un espacio de juego o un cuarto de televisión tiene el mismo efecto que llevar a cabo el teletrabajo desde la sala o el comedor: las distracciones son diversas y constantes, habrá poca concentración y el entorno se sentirá un tanto abrumador.

MOBILIARIO

Después del espacio, nuestra siguiente prioridad son las herramientas con las que llevaremos a cabo el home office.

En primer lugar, el mobiliario básico: silla y escritorio.

Evita ocupar la silla que nadie usa en el comedor o la que sobró de la última mudanza. Consigue una con soporte lumbar, de preferencia con descansabrazos y altura ajustables. Recuerda que debe ser lo más ergonómica posible para que el usuario resista largas jornadas de trabajo, igual que en una oficina.

En tanto, el escritorio debe cumplir con ciertas reglas de ergonomía: entre 70 y 75 cm de altura, espacio inferior para el libre movimiento de piernas y pies, amplitud para tener todas nuestras herramientas de trabajo a la mano, por mencionar las más importantes.

CONECTIVIDAD

La fuente de Internet –módem– normalmente se encuentra en las áreas sociales de la casa, como la sala o el comedor, por lo que recibir una buena señal de wifi en nuestro espacio de home office suele ser complicado.

Para ello, debes adaptar al espacio el siguiente aspecto vital: la tecnología. Integra una repetidora de señal, no es necesario otro módem.

Asegúrate, igualmente, de contar con un regulador y con las suficientes conexiones para cargadores, equipo de cómputo y demás dispositivos que utilizas en el día a día.

OPTIMIZA EL ESPACIO

Una vez que has superado las fases anteriores, prepárate para un Home Office ganador. Ahora solo necesitas cuidar ciertos aspectos: los ruidos y olores externos, así como el desorden, son elementos que rompen con la armonía del trabajo, por lo que debes encontrar la forma de evitarlos a toda costa.

En contraste, hay ciertos elementos que optimizan el trabajo: los colores neutros ayudan a la concentración, puedes considerarlos para los muros de tu espacio; las plantas son un buen elemento contra el estrés; la iluminación natural y la luz artificial puntual ayudan mucho a la vista, y el mobiliario de guardado y libreros redondean un espacio ordenado para cualquier profesional.

Ahora sí, ¡A TRABAJAR!

 

 

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