Las casas intestadas, un riesgo de la compra inmobiliaria

March 23, 2022

Uno de los problemas más comunes al momento de querer vender o adquirir un inmueble son las lagunas legales relacionadas con el propietario legítimo de dicha propiedad.

Esto sucede, sobre todo, cuando el primer dueño ha fallecido y no hay un documento que avale correctamente la herencia al actual ocupante. En estos casos, se dice que la casa está intestada.

En otras palabras, cuando una casa está intestada los documentos de propiedad no señalan claramente quién es el propietario actual, ya sea porque hubo algún error al momento de escriturar, fue heredado de manera oral o simplemente porque el dueño falleció.

Desafortunadamente, solo una de cada 20 personas realiza testamento en México, lo cual se convierte en un problema para los herederos de aquellas personas que dejan bienes y propiedades.

Se trata de un error que afecta a toda la industria inmobiliaria, pero particularmente al sector vivienda, pues cuando se requiere vender una casa intestada, se debe llevar a cabo un proceso de sucesión de derechos o sucesión testamentaria, la cual puede tomar de uno hasta tres años en resolverse, dependiendo del número de herederos que haya dejado el fallecido.

Y eso no es todo. Como comprador, el riesgo es aún mayor.

Al encontrarse en una laguna legal, estos inmuebles se ofertan a precios baratos, a veces demasiado económicos para ser reales. La razón es sencilla: quién va a adquirir el inmueble debe cubrir los gastos legales para solucionar el problema.

Esto puede representar una pérdida de tiempo y dinero. Además, puesto que el inmueble no tiene una situación regular o no está bien escriturado, es posible que no aparezca en el Registro Público de la Propiedad, dificultándole al comprador el acceso a información vital.

Lo anterior no quiere decir que adquirir una vivienda intestada o cambiar su estatus sea imposible. Como mencionamos, se puede resolver a través de una sucesión, para lo cual se tiene que acudir ante un notario y solicitar un juicio correspondiente.

Solo debes estar consciente del tiempo, dinero y esfuerzo que conlleva un trámite de esta naturaleza.

Por ejemplo, con el notario se hace una denuncia de la herencia intestada.

En este proceso acuden los herederos para solicitar que se levante un acta de asignación de bienes o parte de bienes (en caso de que sean varios); se presentan identificaciones, direcciones, testimonios y demás documentos para que las autoridades realicen una investigación y confirmen que los interesados en la propiedad efectivamente son familiares de la persona fallecida.

Posteriormente, ocurre otro juicio donde se designa a una persona cuya función sea la de cuidar la propiedad y vigilar que ninguno de los interesados haga uso de ella o la venda. A este individuo se le conoce como albacea y puede ser designado por un juez o los herederos.

Luego, se hace un avalúo tanto del lugar como de los inmuebles que dejó el antiguo dueño, usualmente los interesados pagan por este cálculo para conocer un precio estimado real.

Finalmente, el juez o notario dictamina quién es el nuevo propietario del inmueble o el porcentaje del inmueble que le corresponde a cada uno de los involucrados.

El trámite completo suele ser largo y tortuoso, pues intervienen procesos ante diferentes instancias y suele haber desacuerdos en el camino.

Recuerda que antes de dejarte llevar por una oferta demasiado atractiva para ser real, es importante conocer tanto la propiedad como la documentación que nos asegura que se encuentra en regla.

Para evitar que el sueño de comprar casa se convierta en una pesadilla, acércate con los expertos de HausyMx, quienes podrán asesorarte en este y otros temas legales referentes a la compra de vivienda.

Lo más nuevo...

Comienza tu búsqueda

Encuentra tu hogar ideal.